Cuando te hacen la comida en casa todos los días, dejas de probar nuevas experiencias culinarias. Te gustaría pero no lo necesitas. Un día dejan de cocinarte, y la gente te dice, "como puede ser que no hayas probado esto todavía", "date un caprichito, mujer, que a nadie le desagrada un dulce, total, estás buena y eres joven", o "vente a comer conmigo", etc.
Cuando crees que alguien te quiere mucho, uno se relaja y deja de descubrirse, de buscar lo mejor para sí mismo, de estar alerta, de darse caprichos. También intentas no molestar a esa persona que te quiere tanto, y dejas de hacer ciertas cosas que te llamarían la atención, porque así lo prefieres.
Pero llega el día en que en vez de dos, eres una. Y te sientes incompleta, perdida, traicionada y sin sentido. Casi enferma. Si dormir y comer no te interesan, mucho menos lucir guapa o ser sociable. Gracias a dios esa etapa me duró poco... ¡despierta! Si no hay nada que hacer al respecto, ¡por qué sufrir! Mis amigos tienen su propia vida, viven su propia felicidad, pero sé que aun los tengo. La familia en cambio sí intenta ayudar pero no saben cómo. También conocí a un chico que me hizo sentir que todavía me latía el corazón. Necesitaba algo más que todo eso porque no me veía con las fuerzas necesarias para empezar un trabajo nuevo y unas duras oposiciones, ¿qué hago?
Busqué una vía de escape que me permitiera reflexionar y cambiar de ambientes. Irlanda, mejor que cualquier antidepresivo. 2 meses y medio de terapia.
Es hora de volver. Oh volver. No importa, puedo empezar de cero, puedo hacer lo que una chica libre haría sin dar explicaciones, puedo seguir haciendo lo que solo era mío y de nadie más, como estudiar y salir con mis amigos. Haré nuevos amigos, experimentaré, cantaré, beberé y volveré a casa a las 6.
No me derrumbé porque empecé a quererme de verdad. Quizás mis acciones no reflejaban la mejor forma de "quererse", pero estaba siendo feliz porque me perdoné a mí misma. Y lo descubrí precisamente cuando quedé para un café con el que desapareció de mi vida, supuestamente para hablar todo lo que tuvimos que hablar en su tiempo. Me vió fuerte, guapa, ilusionada, independiente, y lo más importante de todo, feliz incluso en frente suya. Y eso se nota. Lo que unos meses atrás me hubiera dado un ataque de ansiedad, ahora me sentía confiada en frente suya.
¿Pero que es lo que estaba sintiendo? No era rabia, ni rencor, ni pena, ni ganas de fardar... no tenía malos sentimientos cuando le miraba a lo ojos. Nada. Solo quería oir de sus labios que era feliz, que había conocido a alguien. Y cuando me lo confirmó, no sentí envidia, ni celos... nada. Solo ganas de ayudarle, de animarle, de seguir formando parte de su vida como una amiga a quien le cuentas los cotilleos. ¿Pero por qué estaba reaccionando así? ¿Por qué le dejé que me diera un abrazo si no se lo merecía? Me había ausentado de su vida, así que nunca tuvo su ración de enfado y odio que tendría que haber tenido de mi parte, para que viera como me mató en vida.
Nada.
Después de ese día, yo seguí pasándomelo bien con mis amigos, haciendo el amor, estudiando, celebrando las navidades con mi familia. No intentaba engañar a nadie porque mi sonrisa era verdadera.
A lo mejor no me importaba tanto mi relación como yo pensaba si me he podido recuperar tan facilmente. Miles de ideas me venían a mi mente. Aunque fui sincera en todo momento, empecé a jugar con los chicos según mi conveniencia, como si no tuviera sentimientos, como si nada me enamorara ni me hiriera. Quizás yo sea así. como las chicas a las que juzgaba. De modo que también empecé a quedar con él.
Obviamente él quería tener la oportunidad de quererme de nuevo. Yo no le iba a dejar, tenía muy claro que no puedes encontrar el antídoto en lo que fue tu veneno.
Pero las cosas no son tan simples. Ni blanca ni negra, ni si quiera grises. Quizás no estaba hundida porque ahora sabía que no lo había perdido del todo y podíamos saludarnos por la calle. Quizás nunca nos dejamos de amar aunque hayamos estado con otras personas. Quizás él me dejó porque me amaba. Sí, increíblemente, es posible.
Yo le traicioné hace años, y esa manchita negra ha ido expandiéndose en mi conciencia y en su corazón silenciosamente... hasta que por miles de factores más como la distancia, los malos amigos, los problemas familiares y los fracasos personales le hicieron tirarse al pozo, del cual yo era la única que sabía sacarle. Cortó mi cuerda. Lo que no sabía y luego se arrepintió es que todos los pozos tienen fondo, de hecho fue un buen porrazo contra el frío y duro suelo, como él me lo describió durante un paseo por la Atalaya una fría mañana de diciembre.
¿Es tan difícil perdonar? Quizás una vez me despojé de mis ataduras y mi mala conciencia, era más fácil ayudar al otro a desprenderse de las suyas. Al amor contenido se sentía y solo nos separaban nuestras decisiones de no mostrarlo. ¿Qué necesidad de caer en el mismo error? ¿de rebajarse? ¿de ir en contra de todo el mundo?
Sin embargo, cuando estoy con él, el mundo se para y él comienza a ser mi mundo. La persona que me ha hecho más daño en toda mi vida y que quiere pagar su deuda con una simple y vaga promesa de hacerme feliz el resto de mi vida. Unas palabras que se las llevaría el viento si no fuéramos tan cabezotas. ¿Soy ingenua, débil, tonta? Para el resto puede que sí.
No soy el tipo de persona que el resto quiere que sea, a imagen y semejanza suya. A mi madre, a mi mejor amigo y muchas personas más, les cuesta perdonar. y son ellos lo que lo sufren. No comprenden a los que lo hacen naturalmente porque ellos mismos llevan el orgullo sobre los hombros. Se sienten heridos pero no intentan curarse ellos mismos si no que esperan que la persona que los lastimó vaya con suero y tiritas, y ni aunque eso pasara, dejaría ser sus pacientes. Mi dura e inflexible madre, quien quiere lo mejor para mi, va a ser mi batallón más grande a partir de ahora. Yo digo que con los hechos y el tiempo, pero a veces ni las evidencia quieren ser reconocidas.
Soy consciente que nada será igual. Y eso me duele y me revuelve el estómago, pero lo que no puedo esperar es que la gente perdone porque yo puede hacerlo. Todos somos diferentes, con diferentes formas de reaccionar ante lo que nos ocurre, diferente formas de relacionarnos con los demás, diferente formas de ver los hechos.
Ese parón, respiro, separación o como lo quieran llamar nos ha venido muy bien a ambos.
Yo lo que he visto aqui ha sido un hombre que ha sido niño tras ahogarse con los problemas de adultos; un hombre que ha visto destrozar todo lo que quería y ha seguido haciéndolo porque ya no había marcha atrás; un hombre arrepentido, ha admitido su culpa, se ha comido su orgullo y ha intentado pedir perdón aunque lo creía todo perdido. Un hombre que es débil, pero que por amor, está empezando a ser fuerte para poder conseguir y mantener lo que quiere. Un hombre que es todo corazón, muy pasional, y por lo tanto a veces inestable. Pero nadie es perfecto.
Lo siento, no puedo castigar de por vida a alguien que me hizo sentir puñales en el alma, simplemente porque no puedo. Pidió una segunda oportunidad, y muy en el fondo, yo quería que la pidiera. Se lo merece porque su esencia es buena, y la capacidad que tiene de superarse es tremenda si tiene una buena razón.
Si recae en sus inseguridades, envidias y falta de amor propio, entonces ya me habrá demostrado que no puedo caer al pozo con él y cortaré la cuerda para siempre. Pero de eso se trata las segundas oportunidades, en tener la esperanza de que eso, a pesar de que sea posible, no pasará y nos encargaremos juntos de que no vuelva a pasar.
En serio, ¿Es tan difícil perdonar a los que se quiere?
P.D. Siempre me encantó, me encanta y me encantará la "comida casera".
jueves, 23 de marzo de 2017
domingo, 16 de noviembre de 2014
"Promise yourself
To be so strong that nothing
can disturb your peace of mind.
To talk health, happiness, and prosperity
to every person you meet.
To make all your friends feel
that there is something in them
To look at the sunny side of everything
and make your optimism come true.
To think only the best, to work only for the best,
and to expect only the best.
To be just as enthusiastic about the success of others
as you are about your own.
To forget the mistakes of the past
and press on to the greater achievements of the future.
To wear a cheerful countenance at all times
and give every living creature you meet a smile.
To give so much time to the improvement of yourself
that you have no time to criticize others.
To be too large for worry, too noble for anger, too strong for fear,
and too happy to permit the presence of trouble.
To think well of yourself and to proclaim this fact to the world,
not in loud words but great deeds.
To live in faith that the whole world is on your side
so long as you are true to the best that is in you.”
― Christian D. Larson, Your Forces and How to Use Them
can disturb your peace of mind.
To talk health, happiness, and prosperity
to every person you meet.
To make all your friends feel
that there is something in them
To look at the sunny side of everything
and make your optimism come true.
To think only the best, to work only for the best,
and to expect only the best.
To be just as enthusiastic about the success of others
as you are about your own.
To forget the mistakes of the past
and press on to the greater achievements of the future.
To wear a cheerful countenance at all times
and give every living creature you meet a smile.
To give so much time to the improvement of yourself
that you have no time to criticize others.
To be too large for worry, too noble for anger, too strong for fear,
and too happy to permit the presence of trouble.
To think well of yourself and to proclaim this fact to the world,
not in loud words but great deeds.
To live in faith that the whole world is on your side
so long as you are true to the best that is in you.”
― Christian D. Larson, Your Forces and How to Use Them
jueves, 20 de febrero de 2014
Tanto fué el cántaro a la fuente...
¿Y si el vaso estuviera medio-vacío tras llenarlo con todo el agua del mar?
¿Qué pasaría si quedara espacio en mi cajón tras esconder todos los planetas del sistema solar?
¿Sería posible escribir todo el conocimiento humano en mi libreta?
Entonces... tal vez mis sentimientos no hagan estallar mi corazón.
¿Qué pasaría si quedara espacio en mi cajón tras esconder todos los planetas del sistema solar?
¿Sería posible escribir todo el conocimiento humano en mi libreta?
Entonces... tal vez mis sentimientos no hagan estallar mi corazón.
miércoles, 19 de febrero de 2014
Cada vez que me voy

"Sigo esperando en la ventana para verte llegar...
tachando lunas del calendario
caen mis pulsaciones como luces en la ciudad.
Pasan las horas mientras sigo empañando el cristal...
Clamando que te quiero a mi lado,
se abren las cortinas de mi corazón al marchar."
A veces nos partimos en dos y cruje nuestro corazón hasta quedar unido tan solo por un delicado y doloroso hilo. Sin ánimo de egoísmo, bombeamos más un lado que el otro... porque el otro parece estar fatigado ya. ¡Qué injusto es para ese lado que tanto sintió para nosotros, que tanta vida nos dio... y qué inevitable es calibrar cada latido del que se separó hasta hacerlo crecer! Maldad inocente que da la mano a la confusión tal que un niño acepta el caramelo del extraño. Una vez hecho esto, resulta difícil encontrar el aglutinante para tales parásitos sentimientos, la clemencia propia y ajena, y el adhesivo para las roturas adecuadas... Mea culpa! pero es que nadie nos enseñó a albergar tanto amor en un único corazón.
martes, 11 de febrero de 2014
THE THREE BUSHES
SAID lady once to lover,
'None can rely upon
A love that lacks its proper food;
And if your love were gone
How could you sing those songs of love?
I should be blamed, young man.'
i{O my dear, O my dear.}
'Have no lit candles in your room,'
That lovely lady said,
'That I at midnight by the clock
May creep into your bed,
For if I saw myself creep in
I think I should drop dead.'
i{O my dear, O my dear.}
'I love a man in secret,
Dear chambermaid,' said she.
'I know that I must drop down dead
If he stop loving me,
Yet what could I but drop down dead
If I lost my chastity?'
i{O my dear, O my dear.}
'So you must lie beside him
And let him think me there.
And maybe we are all the same
Where no candles are,
And maybe we are all the same
That strip the body bare.'
i{O my dear, O my dear.}
But no dogs barked, and midnights chimed,
And through the chime she'd say,
'That was a lucky thought of mine,
My lover. looked so gay';
But heaved a sigh if the chambermaid
Looked half asleep all day.
i{O my dear, O my dear.}
'No, not another song,' said he,
'Because my lady came
A year ago for the first time
At midnight to my room,
And I must lie between the sheets
When the clock begins to chime.'
i{O my dear, O my dear.}
'A laughing, crying, sacred song,
A leching song,' they said.
Did ever men hear such a song?
No, but that day they did.
Did ever man ride such a race?
No, not until he rode.
i{O my dear, O my dear.}
But when his horse had put its hoof
Into a rabbit-hole
He dropped upon his head and died.
His lady saw it all
And dropped and died thereon, for she
Loved him with her soul.
i{O my dear, O my dear.}
The chambermaid lived long, and took
Their graves into her charge,
And there two bushes planted
That when they had grown large
Seemed sprung from but a single root
So did their roses merge.
i{O my dear, O my dear.}
When she was old and dying,
The priest came where she was;
She made a full confession.
Long looked he in her face,
And O he was a good man
And understood her case.
O i{my dear, O my dear.}
He bade them take and bury her
Beside her lady's man,
And set a rose-tree on her grave,
And now none living can,
When they have plucked a rose there,
Know where its roots began.
O i{my dear, O my dear.}
W. B. Yeats
jueves, 2 de enero de 2014
¡Año Nuevo!, sin el Feliz
Día 2 de enero. Ya he despedido sin mucha euforia el año 2013 y dado la bienvenida al 2014, aunque éste no me haya puesto muy buena cara. Puedo afirmar desde el día de hoy que para mi augura ser más tormentoso que el anterior, es decir, que va a ser una mierda de año.
Llegado un momento de mi vida entre la espada y la pared, en el que ni me han dado vela en entierro alguno, ni tengo sustento propio ni elección propia, pero aún así veo legítimos mi palabra, mi voluntad y mi paz interior, llegado este momento, no tengo escapatoria, ni vía de escape, ni solución, ni felicidad.
Día a día están apagando mi llama, mi innato entusiasmo, mis ganas conciliadoras... sustituyéndolo por angustia, encarcelamiento mental, y más angustia. Mi malestar no es causado por factores externos, como los bancos e incluso mi propia situación de desempleo; no, es una represión verbal y sentimental, una presión que crece en mi pecho la cual me provoca ansiedad, amargura e impotencia...
Siento negro mi corazón, siento que está envenenándose, siento brotes de odio a quienes debería amar, venganza, y mucho pero que mucho resentimiento. Resentimiento por sacar lo peor de mi. Creía que quien te ama te hace ser mejor persona, qué ironía, cuando mi persona me la he creado yo misma bajo las adversidades; intento ser amable, responsable, educada, obediente, comprensiva, no tener vicios, me sacrifico y perdono, pero he de decir que me lo ponen difícil. Si por ellos fuera sería todo rencor, intransigencia y conflicto. Suena mal, pero si tengo defectos, son aprendidos o provocados: mis problemas nerviosos, mis depresiones camufladas, las barreras contra mis caprichos, mis castigos impuestos cuando me equivoco, mi dificultad comunicativa que hace que me trague todo los problemas... no sé expresar cariño o agradecimiento porque estoy cohibida, y punto. No sé expresar cabreo porque no me respetan. Soy una maldita pasiva.
Estoy atrapada y nadie me puede liberar, ni si quiera mis huidas fuera del país... porque lo llevo dentro. Han hecho brotar una culpabilidad tan resistente que tan solo mi miseria la atenúa.
Mi casa no es mi hogar, mis padres no son mi modelo de vida, a mis amigos no les doy la oportunidad de ser mis pilares y mi pareja no termina de ser mi cómplice. Lo peor de todo es que yo puedo llegar a ser mi propia enemiga. Sin embargo tengo que vivir en mi casa y soportar a todos ellos, incluido a mi.
Mañana será mi cumpleaños, y no veas que ilusión. Sonreiré para las fotos para variar.
Llegado un momento de mi vida entre la espada y la pared, en el que ni me han dado vela en entierro alguno, ni tengo sustento propio ni elección propia, pero aún así veo legítimos mi palabra, mi voluntad y mi paz interior, llegado este momento, no tengo escapatoria, ni vía de escape, ni solución, ni felicidad.
Día a día están apagando mi llama, mi innato entusiasmo, mis ganas conciliadoras... sustituyéndolo por angustia, encarcelamiento mental, y más angustia. Mi malestar no es causado por factores externos, como los bancos e incluso mi propia situación de desempleo; no, es una represión verbal y sentimental, una presión que crece en mi pecho la cual me provoca ansiedad, amargura e impotencia...
Siento negro mi corazón, siento que está envenenándose, siento brotes de odio a quienes debería amar, venganza, y mucho pero que mucho resentimiento. Resentimiento por sacar lo peor de mi. Creía que quien te ama te hace ser mejor persona, qué ironía, cuando mi persona me la he creado yo misma bajo las adversidades; intento ser amable, responsable, educada, obediente, comprensiva, no tener vicios, me sacrifico y perdono, pero he de decir que me lo ponen difícil. Si por ellos fuera sería todo rencor, intransigencia y conflicto. Suena mal, pero si tengo defectos, son aprendidos o provocados: mis problemas nerviosos, mis depresiones camufladas, las barreras contra mis caprichos, mis castigos impuestos cuando me equivoco, mi dificultad comunicativa que hace que me trague todo los problemas... no sé expresar cariño o agradecimiento porque estoy cohibida, y punto. No sé expresar cabreo porque no me respetan. Soy una maldita pasiva.
Estoy atrapada y nadie me puede liberar, ni si quiera mis huidas fuera del país... porque lo llevo dentro. Han hecho brotar una culpabilidad tan resistente que tan solo mi miseria la atenúa.
Mi casa no es mi hogar, mis padres no son mi modelo de vida, a mis amigos no les doy la oportunidad de ser mis pilares y mi pareja no termina de ser mi cómplice. Lo peor de todo es que yo puedo llegar a ser mi propia enemiga. Sin embargo tengo que vivir en mi casa y soportar a todos ellos, incluido a mi.
Mañana será mi cumpleaños, y no veas que ilusión. Sonreiré para las fotos para variar.
martes, 19 de noviembre de 2013
Don't trust your dreams
"Una idea es como un virus. Resistente. Altamente contagiosa. La más pequeña semilla de una idea puede crecer. Puede crecer para definirte o destruirte. La más pequeña idea como: "Tu mundo no es real". Un simple y pequeño pensamiento que lo cambia todo. [...] Una idea la poseía. Esa idea, tan simple, que lo cambiaba todo. Que nuestro mundo no es real. Que tenía que despertar para volver a la realidad, que para volver a casa debíamos suicidarnos".
Inception.
¿Pensarás que he perdido la cabeza si te confieso que algunas mañanas sigo creyendo mi último sueño como parte de mi realidad mientras que a cada minuto temo despertarme otra vez? No es ficción, de verdad que mezclo o confundo lo que sueño y lo que vivo. Tan real todo, o tan creado, dime qué me pasa.
No me ocurre siempre, solo cuando sueño mi vida, es decir, cuando reproduzco cómo sería un día corriente desde mi persona proyectada hacia personas que conozco y con aquellos que interactuo o solía hacerlo. Digo solía porque a veces se remonta a años atrás, como si el tiempo que he vivido hasta ahora hubiera sido un largo sueño, imaginando mi vida, y en cualquier momento del día me fueran a despertar para volver a aquel punto. Me aterroriza, ¿sabes?
Nadie me ha metido esta idea en la cabeza como si fuera un virus como sugiere esta película que he mencionado, sino que debe ser mi subconsciente avisándome de algo. ¿Tendré un nuevo miedo, o acaso un miedo que creo enterrado?
Solo sé que no me gusta sentir esa sensación de que vivo dormida y sueño despierta. Invirtiendo una famosa frase de motivación, sería como si me psico me estuviera diciendo:
"Turn your reality into your dream".
Esta confusión es más desagradable de lo que te piensas. Pero como no soy una chica que se queda en el problema, intentaré tomar cartas en el asunto y quitarle polvo a los recovecos de mi memoria para ver si descubro el "origen" de este temporal (espero) desajuste.
domingo, 21 de julio de 2013
¿Por cuál carta íbamos?
(Exclusivo Baybars)
Sé por qué pasado un mes empiezo a ver películas sobre
historias de amor y a escuchar en el mp4 mi álbum “lentas y baladas”, y es
porque extrañarte me hace recordar lo mucho que te quiero. No es que me olvide
de que te quiero ni tampoco que haga falta echarte de menos para saberlo, pero
la distancia, y el tiempo también, se hacen pesados sin ti conmigo; no es que
esté deseando vivir en Ciudad Real, pero sé que iré, tarde o temprano, a donde
sea que tú te encuentres. Siempre había deseado que el hombre de mi vida
acudiese a mí dejando todo atrás, un deseo bastante egoísta típico de película
de Hollywood, pero desde ahora sé que el romanticismo para mí no es esperar a
que me derritas con cartas sin contestación, amor pasivo o halagos no
correspondidos, romanticismo es perder el egoísmo y el orgullo de camino a tu
corazón, apostando por nuestro bienestar presente y futuro, no herirte y
pensarte, pensarte mucho… porque sé qué tú también me piensas, de hecho me
echas de menos y no me dejas nunca de querer. ¿Sabes porque sé todo esto?
Bueno, primero porque no sabes disimular. Fuera de bromas, porque no solo me
esperas sino que me recomiendas que me quede el tiempo que quiera si estoy
contenta aquí, lo cual me hace pensar que estamos madurando más de lo que yo
creía a largo de este año. Digo esto porque tengo que admitirte que hace un tiempo
atrás, una idea crecía en mi mente… la de que estabas dejando que interponer mi
felicidad a tus deseos, lo cual no es malo, pero de una forma a otra me
entristecía por haber perdido tu adoración, ¡me tenías tan malcriada! Pero
simplemente, cambiábamos a la par que el tiempo, como cuando cuidas con extrema
delicadeza un nuevo regalo, pero luego parece que lo descuidas, aunque en
realidad, con el paso del tiempo va cobrando un valor que lo hace irremplazable.
Entonces, ¿podríamos decir que estamos acostumbrados el uno al otro? Sé que no
es solo sea eso la causa de que te esté escribiendo a altas horas de la noche…
si siento que me faltas es porque cada cosa que hago aquí me gustaría
disfrutarla contigo. Cuando descubro un paraje digno de ser visto pienso que
tendrías que estar allí, cuando paso por una cafetería, me entran ganas de
entrar y pedir dos café con cuatro de azúcar, y cuando comparto la rutina de
esta familia, no puedo evitar pensar que mi vida tan solo ha arrancado para
comenzar un viaje que solo quiero hacer contigo, con todo lo que ello conlleva;
entiendo la impaciencia de la que me hablabas, como que el curso de tu vida se
está calando, aunque aún sigo dudando si piensas en plural o solo en tu “curriculum
vitae”. No te culpo si es esto último, al fin y al cabo yo siempre te he dicho
que “si tú no te preocupas por ti, no esperes que nadie lo haga”, pero sea lo
que sea, solo espero acabar donde tu flecha apunte.
Ya que estoy, voy a añadir que me da rabia que me hagas
pensar que sientes celos por mi “suerte” actual… por supuesto que no te mereces
menos que yo, en cuanto a que tienes derecho de vivir independiente, viajar, y
todo aquello que me dices que he hecho este año. Y como me daba rabia, nunca me
he sabido explicar: eso de que “cada uno tiene lo que se merece” no es una
verdad absoluta, pues creo que más bien trata sobre “timing”, algo así como
determinación por hacer algo seguido de un salto a ciegas en el momento perfecto,
es decir, tienes que tener la oportunidad pero también saber aprovecharla. He
aprendido muchísimo, pero no sin esfuerzo. En segundo lugar, “a todos nos llega
la hora, cada uno en su momento”, por eso te digo que no seas la liebre del
cuento, sin la tortuga que va despacio pero sin pausas. Tengo algo miedo de que
tantas ganas que tienes de vivir solo, que al final quieras hacerlo
literalmente…
Aunque sé que solo es un temor infundado, porque como te he
dicho, sé que nos queremos tanto que no es costumbre de estar juntos, son
deseos de no separarnos, de convertirnos en los arquitectos de algo nuevo que
sea nuestro. No hay nada malo en la rutina, lo que pasa es que la gente que se
queja es porque ha caído una rutina que no le gusta. ¿Sabes por qué solía
querer haber tenido una gemela? Por el simple hecho de vivir con una amiga. No
te lo tomes a mal, pero creo que estamos a un trecho de saber comprendernos
bien bien el uno al otro, sincronizarnos y tolerarnos, evitando discusiones
tontas y comportamientos inmaduros, para que sea lo sea que construyamos sea
sólido y placentero. Somos jóvenes, por lo que tendemos a pensar que podemos
con todo, y que si surge un problema sabremos arreglarlo, sin embargo, no puedo
negarte que algo ha cambiado en mí, quizás el hecho de conocer otra gente y
contemplar otra vida, no sé, pero sé que por mi parte dedo templarme. Quiero
hacerte feliz y que tú me hagas feliz, ya sea en una casaza con vistas al mar como
en la que he estado esta tarde, como en un pisito en las afueras, de profesores
o de “lo que vaya saliendo”, como tenga que ser, pero de una forma u otra te
demostraré que Hoy querré estar contigo Mañana, amándote y siendo tu mejor
amiga, ¿dispuesto?
No sé si me he explicado, aun así después de todo esto, me
queda decirte que aunque no esté cuidando a mi herido de guerra, me preocupo
por ti siempre; aunque no te llame todos los días, mis ganas por hablar contigo
van en aumento; y que a pesar de que estoy disfrutando mi estancia aquí, te echo
mucho en falta. Te amo, Rafa (siempre tuya).
miércoles, 8 de mayo de 2013
TVE
sábado, 4 de mayo de 2013
Nikos Kazantzakis
"Tenemos el deber,
más allá de nuestras preocupaciones personales,
más allá de nuestros hábitos cómodos,
de fijarnos un objetivo por sobre nosotros mismos,
y esforzarnos por alcanzarlo,
desdeñando las risas, el hambre y la muerte.
No sólo alcanzarlo.
Un alma altiva cuando alcanza su objetivo,
lo desplaza aun más lejos.
No alcanzarlo, sino no detenernos nunca en nuestra ascensión.
Es el único medio de dar nobleza y unidad a la vida".
jueves, 2 de mayo de 2013
martes, 30 de abril de 2013
Para lo bueno y para lo...
A veces pienso que no soy amiga de nadie. Sí, vale, hay a quien le caigo bien, pero no ser la "mejor amiga" de nadie me hace caer en el pasado pensamiento de que no inspiro calidez. ¿Qué falla en mí? ¿Soy descuidada en las amistades, no soy cariñosa, me equivoco en mi forma de gustar a la gente, soy borde, distante... qué falla?
Nunca logro encajar totalmente ni conquistar el corazón de un buen amigo, que los tengo, pero ahí están, invisibles. ¿Por qué la gente se achuchan tanto, se hacen fotos tan abrazados, se llaman/escriben a diario? No puede ser puro teatro. Pocas veces preguntan cómo estoy tras unos días/meses sin hablar conmigo, y eso quiere decir que se fían de las fotos que publico o que NO LES IMPORTO tanto como creía. Mejor pensar lo primero, ¿no? Muchas veces me digo a mí misma que debo tragarme el orgullo y preguntar yo, pero he descubierto al fin que estoy harta de hacerme notar. No quiero empezar yo siempre la conversación y luego quedar de abundante, y tampoco quiero preguntar cómo están los que siempre están igual y que a mí me contesten por cortesía "y tú?". Estoy realmente harta de que quien me sigue e insiste solo quiera su maldito disfrute, o quien me abra conversación para pedirme un favor. También me canso de que cuando pregunte se me ignore o de ser la última en enterarme cuando no pregunto. Me desquicia parecer boba y que me hagan sentir en ridículo cuando estamos reunidos, que mis promesas suenan ridículas, que soy ignorante o que debo estar equivocada, que soy una AMARGADA o antisocial si no me compro un IPhone o no me uno a sus viajes.
No solo intento ayudar a quién me lo pide, sino que ofrezco mi ayuda si lo preveo, y aún así termino siendo la PRINGADA a quien acudir, intento poner buenas caras, hablar a los amigos que traen mis amigos para hacerles sentir a gusto, ser divertida aunque eso conlleve el empujón del alcohol ya que por mí misma seguro que me tachan de SOSA, intento no ser cuadriculada pero si lanzo una propuesta soy una chiflada, si sonrío sonrío sin una mirada de complicidad de vuelta... Por una vez quisiera saber qué se siente al ser la popular y no la subordinada que es olvidada cuando no está presente. No deseo ser la líder, ni arrastrar a los demás a hacer lo que yo quiera o ir a don de yo mande, por su puesto que no. Sin embargo, un día tuve la esperanza de sentirme más revalorizada, apreciada, cuidada e interesante. La fama me precede a donde quiera que vaya, los falsos y dañinos rumores que lanzan los envidiosos nunca dejan de cubrirme las espaldas. Creía que al encontrarme en un nuevo ambiente podrían verme de manera distinta, pero quien soy y como soy lo llevo escrito en la frente. Como las aves, parece que todos tienen su camarada, su mitad, su fiel amigo. Yo tengo a mi novio, que es todo y eso y mucho más. ¿Pero es mucho pedir tener una persona más que sea mi mejor amigo detrás suya? Él es mi mejor amigo a la vez que es la persona a quien más amo, sin él me sentiría perdida, pero por desgracia no alcanza a sospechar lo vacía que me siento a veces pero no tenerle nada más que a él pero sin una persona más capaz de hacerme sentir de la manera contraria que me siento ahora: miserable a ratos.
Hay que exprimir lo bueno de la vida a pesar de todo. Tengo muchos amigos, sí, muchos amigos para los buenos momentos de los cuales alguno me demostrará algún día me que también lo es para los no tan buenos.
Por último, tengo que dar una aclaración, y es que no pienso todo esto aquí (en Irlanda) y ahora (cuando estoy ciertamente desanimada), si no que es un sentimiento que llevo arrastrando toda mi vida desde que tengo memoria. Por eso quiero que no se aluda ninguno que se considere mi amigo, porque si no lo ha notado se lo digo yo, siempre escribo sobre cómo me siento, independientemente de las causas que me hayan provocado estos sentimientos. Es decir, en este caso, ni hablo de mis actuales amigos de Ciudad Real ni de los nuevos que he ido haciendo en Dublín, hablo de mi relación con lo que siento por amistad y como ese sentimiento afectó y afecta a mi persona. Es cierto que aunque he vivido las situaciones que me han hecho sentir como relato, su suma no resume mi experiencia. Algunas se olvidan, otras no son tan relevantes como para considerarlas, y otros escuecen muy dentro de mí. (Espero que este verano sea el agua oxigenada que tanto necesito). Apunte: seguro que esto le ha pasado a todo el mundo alguna vez, pero ¿por qué cuando conozco a alguien a cuya conexión le veo futuro, vuela? No paramos de hablar y reírnos aún sin conocernos previamente, y cuando acaba la oportunidad que el destino nos ha ofrecido, nos devuelve a la realidad recordándonos que no pertenecemos al mismo mundo y que es muy probable que no nos volvamos a ver. Sin embargo, ahí te quedas, con la misma gente a veces tediosa a veces amable de siempre. El destino es así de travieso, quizás para fastidiar a los conformistas y desafiar a los valientes. ¿Quién soy yo? me pregunto frecuentemente. ¿QUÉ FALLA?
Nunca logro encajar totalmente ni conquistar el corazón de un buen amigo, que los tengo, pero ahí están, invisibles. ¿Por qué la gente se achuchan tanto, se hacen fotos tan abrazados, se llaman/escriben a diario? No puede ser puro teatro. Pocas veces preguntan cómo estoy tras unos días/meses sin hablar conmigo, y eso quiere decir que se fían de las fotos que publico o que NO LES IMPORTO tanto como creía. Mejor pensar lo primero, ¿no? Muchas veces me digo a mí misma que debo tragarme el orgullo y preguntar yo, pero he descubierto al fin que estoy harta de hacerme notar. No quiero empezar yo siempre la conversación y luego quedar de abundante, y tampoco quiero preguntar cómo están los que siempre están igual y que a mí me contesten por cortesía "y tú?". Estoy realmente harta de que quien me sigue e insiste solo quiera su maldito disfrute, o quien me abra conversación para pedirme un favor. También me canso de que cuando pregunte se me ignore o de ser la última en enterarme cuando no pregunto. Me desquicia parecer boba y que me hagan sentir en ridículo cuando estamos reunidos, que mis promesas suenan ridículas, que soy ignorante o que debo estar equivocada, que soy una AMARGADA o antisocial si no me compro un IPhone o no me uno a sus viajes.
No solo intento ayudar a quién me lo pide, sino que ofrezco mi ayuda si lo preveo, y aún así termino siendo la PRINGADA a quien acudir, intento poner buenas caras, hablar a los amigos que traen mis amigos para hacerles sentir a gusto, ser divertida aunque eso conlleve el empujón del alcohol ya que por mí misma seguro que me tachan de SOSA, intento no ser cuadriculada pero si lanzo una propuesta soy una chiflada, si sonrío sonrío sin una mirada de complicidad de vuelta... Por una vez quisiera saber qué se siente al ser la popular y no la subordinada que es olvidada cuando no está presente. No deseo ser la líder, ni arrastrar a los demás a hacer lo que yo quiera o ir a don de yo mande, por su puesto que no. Sin embargo, un día tuve la esperanza de sentirme más revalorizada, apreciada, cuidada e interesante. La fama me precede a donde quiera que vaya, los falsos y dañinos rumores que lanzan los envidiosos nunca dejan de cubrirme las espaldas. Creía que al encontrarme en un nuevo ambiente podrían verme de manera distinta, pero quien soy y como soy lo llevo escrito en la frente. Como las aves, parece que todos tienen su camarada, su mitad, su fiel amigo. Yo tengo a mi novio, que es todo y eso y mucho más. ¿Pero es mucho pedir tener una persona más que sea mi mejor amigo detrás suya? Él es mi mejor amigo a la vez que es la persona a quien más amo, sin él me sentiría perdida, pero por desgracia no alcanza a sospechar lo vacía que me siento a veces pero no tenerle nada más que a él pero sin una persona más capaz de hacerme sentir de la manera contraria que me siento ahora: miserable a ratos.
Hay que exprimir lo bueno de la vida a pesar de todo. Tengo muchos amigos, sí, muchos amigos para los buenos momentos de los cuales alguno me demostrará algún día me que también lo es para los no tan buenos.
Por último, tengo que dar una aclaración, y es que no pienso todo esto aquí (en Irlanda) y ahora (cuando estoy ciertamente desanimada), si no que es un sentimiento que llevo arrastrando toda mi vida desde que tengo memoria. Por eso quiero que no se aluda ninguno que se considere mi amigo, porque si no lo ha notado se lo digo yo, siempre escribo sobre cómo me siento, independientemente de las causas que me hayan provocado estos sentimientos. Es decir, en este caso, ni hablo de mis actuales amigos de Ciudad Real ni de los nuevos que he ido haciendo en Dublín, hablo de mi relación con lo que siento por amistad y como ese sentimiento afectó y afecta a mi persona. Es cierto que aunque he vivido las situaciones que me han hecho sentir como relato, su suma no resume mi experiencia. Algunas se olvidan, otras no son tan relevantes como para considerarlas, y otros escuecen muy dentro de mí. (Espero que este verano sea el agua oxigenada que tanto necesito). Apunte: seguro que esto le ha pasado a todo el mundo alguna vez, pero ¿por qué cuando conozco a alguien a cuya conexión le veo futuro, vuela? No paramos de hablar y reírnos aún sin conocernos previamente, y cuando acaba la oportunidad que el destino nos ha ofrecido, nos devuelve a la realidad recordándonos que no pertenecemos al mismo mundo y que es muy probable que no nos volvamos a ver. Sin embargo, ahí te quedas, con la misma gente a veces tediosa a veces amable de siempre. El destino es así de travieso, quizás para fastidiar a los conformistas y desafiar a los valientes. ¿Quién soy yo? me pregunto frecuentemente. ¿QUÉ FALLA?
miércoles, 20 de marzo de 2013
Gretel
Sin
saber si lo merezco o no, el temor acontece en mí, y me da por pensar que
osaría ser una bandida que vigila a su orgullosa víctima desde las copas de los
árboles, aunque otras veces preferiría convertirme en una especie de sheriff
justiciera que con valor acudiera a los dictámenes de mi corazón. Déjalo, Arlequín, siempre seré mi
propia antagonista. Hoy por hoy me siento Gretel, tan abandonada por los míos,
tan insignificante como una niña golosa, y tan desesperada por escapar de esta dulce
morada. Sí, a partir de hoy, en esta realidad mía dejaré de ser un arlequín
para empezar a llamarme Gretel. Es de locos, pero presencié el final de
Arlequín antes que nadie mirando a los ojos de la bruja ciega, así como lo es
también la amistad hasta que arde en el horno del descuido. Mi esperanza por
recuperarla de entre sus cenizas se deshoja día a día tal que una rosa hechizada.
No te engañes, Gretel, la amistad puede ser una de las más poderosas magias,
manteniéndonos en un reino donde no faltan las perdices en el menú del día, mas
nunca será un fénix. La amistad tiene destinos varios, pero la que gocé durante
años cumplió su cometido mientras fue fuerte, colmada de mimos o apreciada como
si de un corazón en un cofre se tratase. En cambio, dentro de poco será una manzana
podrida, envenenada por la dejadez, perderemos el valor de luchar por ella, y ni
un beso de amistad verdadera podrá despertarla. Porque es como una débil llama
que una vez extinguida es imposible reanimarla. Mi consuelo es la dicha de
haber encontrado a mi príncipe de ojos azules. No culpo a los que fuimos siete
enanos simplemente porque crecimos, pues empezaremos a hilar oro en otras
tierras, olvidándonos poco a poco como los niños van dejando de creer en los
cuentos de hadas… Aguarda Gretel, pues no existen villanos o madrastras en mi
realidad, tan solo permitidme presentir que a todas las hadas madrinas les
serán robadas aquellas baritas que hicieron esta amistad la más bella que jamás
haya compartido. Si poseyera un cuarto deseo, pediría que la mandaran al reino
de Nunca Jamás, para que al menos se quedara congelada tal cual está y duerma mas no perezca.
domingo, 10 de febrero de 2013
En un día de invierno
En un día de invierno enviaría mi cálido aliento
al muchacho que necesita mi calor en la noche
para que cure sus penas en este mal momento
y encienda la llama de sus manos y de su alma.
En un día de invierno entonaría un suave canto
que llegara al oído y corazón de ese muchacho
para que despejara los monstruos de su cuarto
y lo sustituyeran por dos caballeros guardianes.
En un día de invierno escribiría un corto cuento
que aliviara aquel dolor por echarme de menos
y sintiera mi presencia al menos por un minuto
que fuera como ángel diciendo 'cuanto te amo'.
al muchacho que necesita mi calor en la noche
para que cure sus penas en este mal momento
y encienda la llama de sus manos y de su alma.
En un día de invierno entonaría un suave canto
que llegara al oído y corazón de ese muchacho
para que despejara los monstruos de su cuarto
y lo sustituyeran por dos caballeros guardianes.
En un día de invierno escribiría un corto cuento
que aliviara aquel dolor por echarme de menos
y sintiera mi presencia al menos por un minuto
que fuera como ángel diciendo 'cuanto te amo'.
sábado, 26 de enero de 2013
domingo, 25 de noviembre de 2012
Mañana
Las flores que me regalas,
mañana,
pétalos marchitos.
Los bailes que nos marcamos,
mañana,
huellas dormidas.
Las canciones que me dedicamos,
mañana,
aborrecidas.
La ropa que te gusta que me ponga,
mañana,
serán ya trapitos.
Pero las fotos de antes,
mañana,
recuerdos sin olvidar.
Las cartas en papel,
mañana,
nuestros deseos cumplidos.
Las alianzas de plata,
mañana,
lingotes de oro esculpidos.
Nuestros días de espera,
mañana,
serán para podernos amar.
mañana,
pétalos marchitos.
Los bailes que nos marcamos,
mañana,
huellas dormidas.
Las canciones que me dedicamos,
mañana,
aborrecidas.
La ropa que te gusta que me ponga,mañana,
serán ya trapitos.
Pero las fotos de antes,
mañana,
recuerdos sin olvidar.
Las cartas en papel,
mañana,
nuestros deseos cumplidos.
Las alianzas de plata,
mañana,
lingotes de oro esculpidos.
Nuestros días de espera,
mañana,
serán para podernos amar.
domingo, 18 de noviembre de 2012
martes, 30 de octubre de 2012
domingo, 28 de octubre de 2012
Unos Versos desesperados
Tú, cantando delante del público
donde aquella cara no divisas.
Ella, latiendo detrás de su voz
siente las notas como caricias.
Los dos, unidos por eterno deseo
y separados por las distancias,
aquella mágica noche él le cantó
y ella le susurró, oh gracias...
...
Ya imaginas lo que te sueño
ya sientes cuánto te anhelo
ya sabes lo que te extraño
¡ya ves cuánto te quiero!
...
Te imagino saltándote las normas de lo posible
para conseguir lo imposible: me puedes tocar;
te imagino cruzando el portal que nos divide
y alargando tus brazos: sí, me puedes abrazar;
es que ya te veo en mi imaginación tan creíble
que creo que nuestros labios se pueden besar.
...
Noches como esta odio ver tu cara pixelada
Rafa, ¡quiero verte en cuerpo y alma!
No soporto escuchar tu voz entrecortada
pero me conformo con oirla mañana
y que suene enamorada y un tanto ilusionada
en noches como esta solitaria cama.
sábado, 14 de julio de 2012
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