Sin
saber si lo merezco o no, el temor acontece en mí, y me da por pensar que
osaría ser una bandida que vigila a su orgullosa víctima desde las copas de los
árboles, aunque otras veces preferiría convertirme en una especie de sheriff
justiciera que con valor acudiera a los dictámenes de mi corazón. Déjalo, Arlequín, siempre seré mi
propia antagonista. Hoy por hoy me siento Gretel, tan abandonada por los míos,
tan insignificante como una niña golosa, y tan desesperada por escapar de esta dulce
morada. Sí, a partir de hoy, en esta realidad mía dejaré de ser un arlequín
para empezar a llamarme Gretel. Es de locos, pero presencié el final de
Arlequín antes que nadie mirando a los ojos de la bruja ciega, así como lo es
también la amistad hasta que arde en el horno del descuido. Mi esperanza por
recuperarla de entre sus cenizas se deshoja día a día tal que una rosa hechizada.
No te engañes, Gretel, la amistad puede ser una de las más poderosas magias,
manteniéndonos en un reino donde no faltan las perdices en el menú del día, mas
nunca será un fénix. La amistad tiene destinos varios, pero la que gocé durante
años cumplió su cometido mientras fue fuerte, colmada de mimos o apreciada como
si de un corazón en un cofre se tratase. En cambio, dentro de poco será una manzana
podrida, envenenada por la dejadez, perderemos el valor de luchar por ella, y ni
un beso de amistad verdadera podrá despertarla. Porque es como una débil llama
que una vez extinguida es imposible reanimarla. Mi consuelo es la dicha de
haber encontrado a mi príncipe de ojos azules. No culpo a los que fuimos siete
enanos simplemente porque crecimos, pues empezaremos a hilar oro en otras
tierras, olvidándonos poco a poco como los niños van dejando de creer en los
cuentos de hadas… Aguarda Gretel, pues no existen villanos o madrastras en mi
realidad, tan solo permitidme presentir que a todas las hadas madrinas les
serán robadas aquellas baritas que hicieron esta amistad la más bella que jamás
haya compartido. Si poseyera un cuarto deseo, pediría que la mandaran al reino
de Nunca Jamás, para que al menos se quedara congelada tal cual está y duerma mas no perezca.
miércoles, 20 de marzo de 2013
domingo, 10 de febrero de 2013
En un día de invierno
En un día de invierno enviaría mi cálido aliento
al muchacho que necesita mi calor en la noche
para que cure sus penas en este mal momento
y encienda la llama de sus manos y de su alma.
En un día de invierno entonaría un suave canto
que llegara al oído y corazón de ese muchacho
para que despejara los monstruos de su cuarto
y lo sustituyeran por dos caballeros guardianes.
En un día de invierno escribiría un corto cuento
que aliviara aquel dolor por echarme de menos
y sintiera mi presencia al menos por un minuto
que fuera como ángel diciendo 'cuanto te amo'.
al muchacho que necesita mi calor en la noche
para que cure sus penas en este mal momento
y encienda la llama de sus manos y de su alma.
En un día de invierno entonaría un suave canto
que llegara al oído y corazón de ese muchacho
para que despejara los monstruos de su cuarto
y lo sustituyeran por dos caballeros guardianes.
En un día de invierno escribiría un corto cuento
que aliviara aquel dolor por echarme de menos
y sintiera mi presencia al menos por un minuto
que fuera como ángel diciendo 'cuanto te amo'.
sábado, 26 de enero de 2013
domingo, 25 de noviembre de 2012
Mañana
Las flores que me regalas,
mañana,
pétalos marchitos.
Los bailes que nos marcamos,
mañana,
huellas dormidas.
Las canciones que me dedicamos,
mañana,
aborrecidas.
La ropa que te gusta que me ponga,
mañana,
serán ya trapitos.
Pero las fotos de antes,
mañana,
recuerdos sin olvidar.
Las cartas en papel,
mañana,
nuestros deseos cumplidos.
Las alianzas de plata,
mañana,
lingotes de oro esculpidos.
Nuestros días de espera,
mañana,
serán para podernos amar.
mañana,
pétalos marchitos.
Los bailes que nos marcamos,
mañana,
huellas dormidas.
Las canciones que me dedicamos,
mañana,
aborrecidas.
La ropa que te gusta que me ponga,mañana,
serán ya trapitos.
Pero las fotos de antes,
mañana,
recuerdos sin olvidar.
Las cartas en papel,
mañana,
nuestros deseos cumplidos.
Las alianzas de plata,
mañana,
lingotes de oro esculpidos.
Nuestros días de espera,
mañana,
serán para podernos amar.
domingo, 18 de noviembre de 2012
martes, 30 de octubre de 2012
domingo, 28 de octubre de 2012
Unos Versos desesperados
Tú, cantando delante del público
donde aquella cara no divisas.
Ella, latiendo detrás de su voz
siente las notas como caricias.
Los dos, unidos por eterno deseo
y separados por las distancias,
aquella mágica noche él le cantó
y ella le susurró, oh gracias...
...
Ya imaginas lo que te sueño
ya sientes cuánto te anhelo
ya sabes lo que te extraño
¡ya ves cuánto te quiero!
...
Te imagino saltándote las normas de lo posible
para conseguir lo imposible: me puedes tocar;
te imagino cruzando el portal que nos divide
y alargando tus brazos: sí, me puedes abrazar;
es que ya te veo en mi imaginación tan creíble
que creo que nuestros labios se pueden besar.
...
Noches como esta odio ver tu cara pixelada
Rafa, ¡quiero verte en cuerpo y alma!
No soporto escuchar tu voz entrecortada
pero me conformo con oirla mañana
y que suene enamorada y un tanto ilusionada
en noches como esta solitaria cama.
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