lunes, 4 de abril de 2011

Así de simple

Podría dejarlo pasar y hacer cómo que nada ha sucedido.
Podría dejar de importarme, no lo que hiciste sino lo que no hicistes.
Podría disimular cuando me preguntas.
Podría esconder mi sinceridad y con ella mi decepción cuando llegue el momento de encontrarnos.
Podría mantener nuestra amistad sin fisuras visibles, sin esa sensación en tu cara de haberme fallado y quizás de culpabilidad por haberlo hecho a escondidas.
Podría evitar la pequeña posibilidad de que nos enfadásemos y una remota de que nada vaya a ser igual.
Podría tragarme mi orgullo y mi deseo de decirte lo que pienso, como una buena amiga haría.
Podría engañarte.

Podría… pero no puedo, Xanxu*

sábado, 2 de abril de 2011

Escondite

"Escribir algo; esa es la cuestión. No veo mejor momento que ahora, cuando todos están dormidos y yo solo con la escasa luz del flexo. Apenas veo escribir con la sombra que proyecta mi mano pero aún así quiero, y es que necesito escribir a mano; quiero silencio casi absoluto, sin escuchar el molesto ventilador del ordenador, ni voces tras mi puerta, ni mi respiración… tan solo el tic tac de mi reloj y el rasqueo de la punta de mi boli sobre el cuaderno. ¿Por qué? Porque necesito encontrarme con mis recuerdos. Solo así podré imaginarme en otro tiempo, un pasado que fue confinado en mi imprecisa memoria: no es un recuerdo de un día concreto ni tampoco creo que sea de un lugar determinado… solamente un vago recuerdo que ansío recordar para que no muera definitivamente. Bueno, admito también que tener esa nostalgia me hace sentir… bien.


Más bien anocheciendo pero aún con la justa iluminación natural como para poder distinguir siluetas sin necesidad de la artificial. El viento, del tiempo si fuera líquido, lo suficientemente poderoso como para apartarme los mechones de mi cara quemada. A mi alrededor, áreas de tierra y otras de cubiertas de hierba, que no césped (esta era silvestre, brotando donde le complacía, unas veces alta y otras escasa). También había árboles raquíticos y desnudos a pesar de ser finales de primavera o de verano; dudo entre las dos. Detrás de mí, quizás una bici oxidada, un cobertizo convertido en un baño improvisado, unas vigas de aluminio y un cerco con gallinas y sus pollitos. Un perro vagaba por ahí y algún que otro insecto trepaba por mis deportivas.
Mis primos y los primos de mis primos me buscaban en el escondite y mientras tanto yo esperaba ser descubierta lo más tarde posible para gozar un poquito más de esa sensación; miraba la línea que separaba el azulón del cielo y el verde de la llanura. Nunca veía un horizonte tan bonito como el del campo (exceptuando el de la playa).
Me puse la chaqueta que llevaba atada a la cadera como hago cuando me siento sobrecogida y apoyé el mentón sobre las rodillas, quedándome así hasta que escuchaba el cambio de turno de las chicharras con los grillos. Me gustan más estos últimos; mi padre me dijo una vez que mi abuelo le contó que ese sonido provenía de las estrellas y desde entonces me gusta creer que escucho sus cantos.
La yerba entre mis dedos haciendo trencitas con ella y la vista puesta al frente con la mente en blanco… eso era disfrutar de lo que me ofrecía la naturaleza.
Sabía que cuando me encontraran nos iríamos a cenar chuletas a la parrilla sentados en unos troncos a modo de banco, cercanos al calorcito del fuego, cuya rojiza luz nos ambientaba para contarnos historias de miedo hasta llegar a creérnoslas. Eso me encantaba. Al fin y al cabo, éramos niños y solo bastaba que imaginásemos que la piedra de mi anillo bisutero hubiera cambiado de color para poner cara de misterio y gritarnos que era mágico.
Los padres iban llegando para recogernos; nos reclamaban con el único propósito de avisarnos de que ya nos quedaba poco para aprovechar, porque en realidad comenzaban una conversación de tiempo indefinido hasta que ya no tenían nada más de que contarse e iban a buscar a los que siempre teníamos algo sobre qué fantasear, algo a lo que jugar o alguien con quien disfrutar.

Yo por entonces tenía seis años, era hija única y sabía saborear momentos tan especiales para mí como sentir el viento fresco del campo con mis primos al lado y una chuleta calentita en mi mano.


Ahora que me siento reconfortada, me voy a acostar. Mañana lo pasaré a ordenador."

martes, 15 de marzo de 2011

When my faith walks on broken glass




Do you know what's worth fighting for,
When it's not worth dying for?
Does it take your breath away
And you feel yourself suffocating?
Does the pain weigh out the pride?
And you look for a place to hide?
Did someone break your heart inside?
You're in ruins

When you're at the end of the road
And you lost all sense of control
And your thoughts have taken their toll
When your mind breaks the spirit of your soul
Your faith walks on broken glass
And the hangover doesn't pass
Nothing's ever built to last
You're in ruins

Did you try to live on your own
When you burned down the house and home?
Did you stand too close to the fire?
Like a liar looking for forgiveness from a stone

When it's time to live and let die
And you can't get another try
Something inside this heart has died
You're in ruins

One, 21 guns
Lay down your arms
Give up the fight
One, 21 guns
Throw up your arms into the sky,
You and I

jueves, 10 de marzo de 2011

Toda coincidencia es pura casualidad.

Esta bien, me extraigo los sentimientos y los observo, delante de mí, en la intimidad, en absoluto silencio y, sobretodo, sin Influencia a mi lado, la que ha sido injustamente imputada. Pero por más que los observo, ellos no dejan de reprimirse en neutralidad. Por primera vez no quieren sentir, no quieren expresar lo que son… se tienen miedo a sí mismos.
Por boca cerrada no entran moscas, y por corazón cerrado no entran malos sentimientos.
Al final sueltan medias prendas, suplicándome que no les obligue a confesar, que ellas no quieren pensar negativamente, sino eludir de lo que han sido testigos.
Tarde o temprano tendrán que situarse a un lado concreto para que yo pueda saber qué está pasando y aclararme de una vez, porque son ya dos semanas de volantazos contra una situación que solo me afecta a mí, y como mucho a mi falsa Influencia.
Me canso y les doy voces, exigiéndoles que me digan si estoy siendo juzgada al libre al vedrío o incluso infravalorada.
Lo peor de todo es que supongo que lo piensan pero no quieren resvelarlo; se niegan a admitir que parece increíble que los que me cuestionan me conozcan como yo creía que lo hacían, esos que mezclan amistad con sus ideas semiegoístas, que confunden el total de lo que conforma una personalidad con un solo tipo de ideas, o más irritable aún, que especulen y me las asignen por la Ley del Espejo.
Yo no soy reflejo de nadie, simple concepto que aún no queda claro a los más cercanos. Los más cercanos cuando estás cerca, los más lejano cuando te alejas: triste deducción.
No es la primera vez que siento esta “decepción”, ni va a ser la última, según parece, no aprendo la lección.
De todas formas, les admito a mis sentimientos que no guardo ni un ápice de rencor, solo precaución (las personas sensibles la necesitan para no romperse), como tampoco guardo sospecha, tan solo mera huella de impacto irracional.
Desisto y, visto que no quieren hablar, tampoco lo haré yo. Quien quiere ser llamando inteligente no da su opinión a menos que se vea forzado o solo con la certeza de que puede ser argumentada; demasiado científico para un puñado de sentimientos que ni saben lo que sienten.
No me gusta quedarme con la incertidumbre pero cada vez que le doy vueltas a la cabeza, el deseo de que me contesten que NO es lo que pienso y que me digan la verdad es cada vez más y más incompatible. ¡Cómo odio la decepción!
Me da miedo mas una cosa está clara, y es que nadie que vaya predicando la tolerancia y a veces no sea el mejor ejemplo de ella, me va a juzgar a mí o a mi “Influencia”.
Esta vez SÍ que espero que toda casualidad sea pura coincidencia.

martes, 8 de marzo de 2011

"La Dama de Hierro"


Sí, me estoy refiriendo a Margaret Thatcher.

Para quien no sepa su historia, es interesante saber que fue la primera política británica nombrada primera ministra del Reino Unido entre 1979 y 1990, además de haber sido una de las dos únicas mujeres en liderar un partido político importante en esa nación o en ser titular de una de las cuatro Great Offices of State (puestos principales de un gobierno).
Así, el thatcherismo ha sido definido como una combinación de libertad económica, valores cristianos y conservadores tradicionales, patriotismo británico y una firme adhesión a Estados Unidos.
Además del título de Baronesa, es Miembro de la Royal Society entre otros poderes.
Para saber algo más de su vida, Margaret Hilda Roberts nació en la localidad de Grantham en Lincolnshire, Inglaterra. Estudió en la Universidad de Oxford en 1944 para estudiar química y dos años después se convirtió en presidenta de la Asociación Conservadora de su Universidad. Se graduó y trabajó como investigadora química ayudando a desarrollar métodos para la conservación de helados. También fue miembro de la Asociación de Trabajadores Científicos.
Durante su militancia en el partido conservador en Kent, conoció a Denis Thatcher, un alto ejecutivo de la industria petrolífera, con el que se casó y quien pagó sus estudios para barrister (una categoría de abogado). Como abogada se especializó en derecho tributario.

Pronto, Margaret fue promovida a la parte visible de los escaños como secretaria parlamentaria en el Ministerio del Estado para Asuntos Sociales en 1961. Thatcher fue una de los pocos miembros del parlamento en apoyar la proposición de Ley de Leo Abse para despenalizar la homosexualidad (declaró que «A los niños que necesitan ser enseñados a respetar los valores de la moral tradicional se les enseña que tienen el derecho irrenunciable de ser gays» lo que creó una reacción en contra de la ’promoción’ de la homosexualidad, y fue añadida la controvertida ’sección 28’, la cual decía que no se podía promocionar la homosexualidadm más tarde abolida porTony Blai). También votó a favor de la proposición de Ley de David Stell para legalizar el aborto en caso de incapacidad de la madre para hacerse cargo del niño y por la prohibición de cacerías de liebres; posturas que estaban basadas en experiencias propias y sufrimiento ajeno.
Forjó su carrera con un duro ataque a las políticas de aumento de impuestos del gobierno laborista que, según ella, eran un avance hacia el comunismo.

Sin embargo, en su primer mes en el ministerio como Secretaria del Estado para Educación y Ciencia tras el triunfo del partido conservador en las elecciones generales de 1970, forzó a la Administración a cortar el presupuesto de educación y suprimió la leche gratuita a las escuelas. Con razón, esto condujo a uno de sus poco favorecedores motes: «Maggie Thatcher, Milk Snatcher» (Maggie Thatcher la roba leche).
Claro que también hizo cosas "buenas": Thatcher insistía que la Universidad debería experimentar admitiendo estudiantes que salían de las escuelas para adultos, tanto como en cerrar las escuelas gramaticales y adoptar escuelas comprensivas, incluso cuando esto era visto como una política de izquierdas.

Pero os podréis preguntar por qué se le llama "la Dama de Hierro": se debió a que después de la derrota de los conservadores en las elecciones del 1974 y como líder de la oposición, Thatcher hizo un discurso en el ayuntamiento de Kensington en el cual hizo un feroz ataque a la Unión Soviética. La parte más famosa de su discurso dice:
«Los rusos están inclinados hacía la dominación del mundo, y están adquiriendo rápidamente los medios para convertirse en la nación imperial más poderosa que el mundo haya visto. Los hombres del Politburó soviético ponen las armas antes que la mantequilla, mientras que nosotros ponemos cualquier cosa antes que las pistolas.»
En respuesta, el diario del ministro de defensa soviético le dio el sobrenombre de la Dama de Hierro, el cual fue rápidamente publicitado por Radio Moscú. sorprendentemente, Thatcher se deleitó con el sobrenombre y pronto se convirtió en una asociación con su imagen de carácter inquebrantable y firme.

Ahora quisiera que entendiéseis la situación en esos momentos: el gobierno laborista tenía dificultades con las disputas industriales, huelgas, alto desempleo y el colapso de los servicios públicos durante el invierno del 1978-1979, apodado «El invierno del malestar». Los conservadores usaron pósters durante la campaña con eslogans como Labour isn’t working («El laborismo no está funcionando») para atacar el récord del gobierno en materia de desempleo y su sobrerregulación del mercado laboral.
entonces llegó el momento en el que Margaret Thatcher se convirtió en la primera mujer del Reino Unido en ser primera ministra, citando a San Francisco de Asís:
«Donde hay discordia, podemos traer armonía. Donde hay un error, podemos traer verdad. Donde hay duda, podemos traer fe. Y donde hay desesperación, podemos traer esperanza.»
Como curiosidad, el 2 de abril de 1982, Argentina decidió recuperar las Islas Malvinas. Como este hecho, a los ojos británicos, constituía una invasión de su territorio, Thatcher reaccionó con celeridad, enviando a los pocos una fuerza naval con la misión de recapturar las islas; la empresa resultó exitosa, hecho que produjo en el Reino Unido una ola de entusiasmo patriótico, que redundó en un innegable aumento de su popularidad como primera ministra. (En relación con el conflicto de las Malvinas, Thatcher, antigua química, se empezó a preocupar por los temas ambientales, cosa que antes había descartado: «Cuando te has pasado la mitad de tu vida política acordando temas rutinarios como los ambientales, es apasionante tener una crisis real en tus manos»).
Así, ganó de nuevo las elecciones generales de 1987, en pleno auge económico y en contra de la oposición laborista, partidaria del desarme nuclear unilateral. Además, hizo un discurso importante, aceptando los problemas del calentamiento global, el agujero de ozono y la lluvia ácida. En 1990, abrió el centro Hadley para la predicción e investigación del clima.

Margaret Thatcher se convirtió en la Primera Ministra que más tiempo ha servido desde el Lord Liverpool y la primera en ganar tres elecciones sucesivas desde el Tercer Vizconde de Palmerston, sin olvidar que fue la primera mujer europea en desempeñar el cargo de Primer Ministro. Muchos diarios del Reino Unido le apoyaron, a excepción del The Daily Mirror, The Guardian y The Independent, aunque la gran impopularidad del impuesto fue el mayor factor de la caída de Thatcher: el nuevo sistema de Thatcher para reemplazar los impuestos del gobierno local por una misma cantidad para todos los individuos residentes, con descuentos para los individuos con poca renta, fue la política más universalmente impopular de su mandato como Primera Ministra. Las medidas de aplicación se convirtieron cada vez más draconianas, surgieron un gran número de disturbios y culminó con el amotinamiento más serio, el que pasó en Trafalgar Square, asistiendo más de 200.000 manifestantes.
Además, uno de los últimos actos de Thatcher fue presionar al presidente de los EEUU George Bush para desplegar tropas en Oriente Medio para expulsar al ejército de Saddam Hussein (Bush estaba un poco inquieto por el plan, y fue cuando Thatcher le dijo «¡no hay tiempo para estar inseguro!») ¡vaya mujer!
Como segunda curiosidad, según expresa un documental de la BBC, Thatcher probablemente destruyó la influiencia de los sindicatos casi durante una generación.

El «asesinato» político de Margaret Thatcher fue uno de los episodios más dramáticos en la historia policial británica. Neil Kinnock, líder de la oposición, propuso una moción de censura al gobierno y Margaret Thatcher cogió la oportunidad que se presentó en el día de su dimisión para entregar una de sus representaciones más memorables:
«... una moneda única es una de las políticas de Europa, de forma encubierta es una Europa federal. ¿Dónde estamos ahora? estoy disfrutando de esto.»
En años posteriores:
- Thatcher había sido ya condecorada por la Reina Isabel II en 1990, poco después de su dimisión como Primera Ministra, cuando fue nombrada para la Orden del Mérito, una de las mayores distinciones del Reino Unido. Además, a su marido Denis Thatcher le fue dado un título nobiliario en 1991.
- En 1992 llamó a la OTAN a parar el asalto serbio en Goražde y Sarajevo para finalizar la limpieza étnica y preservar el Estado de Bosnia. Thatcher reivindicaba que lo que estaba pasando en Bosnia eran «reminiscencias de lo peor de los excesos de los Nazis».
- Desde 1993 hasta 2000, sirvió como rectora de la Universidad de William and Mary, ubicada en el Estado de Virginia, en los EE. UU. También fue rectora de la Universidad de Buckingham, la única universidad privada del Reino Unido.
- Después de la elección de Tony Blair como líder del partido laborista en 1994, Thatcher dio una entrevista en la cual alabó a Blair como «probablemente el más formidable líder laborista desde Hugh Gaitskell. He visto mucho socialismo detrás de sus escaños frontales, pero no en Míster Blair. Genuinamente, pienso que él ha cambiado».

Para finalizar, desde el punto de vista del público británico las impresiones sobre Margaret Thatcher son muy variadas, no obstante, pocos pueden discutir que no ha habido ninguna mujer que haya jugado un papel más importante en el escenario mundial en el siglo XX. Aunque en la mayoría de Escocia, Gales, Irlanda del Norte y las áreas agrícolas y urbanas del norte de Inglaterra es aún insultada, Honores Extranjeros le otorgaron la Medalla Presidencial de la Libertad. ¡Para gustos, los colores!

Como último recalco, me gustaría que comparáseis la vida política en los tiempos de Margaret Thatcher con la actual; creo yo que no se os escaparán de las manos alguna que otra similitud.

martes, 15 de febrero de 2011

Siempre has estado*

http://www.youtube.com/watch?v=mkah3_PS29g&feature=player_embedded

Più ti guardo e meno lo capisco
da che posto vieni
forse sono stati tanti posti
tutti da straniera

chi ti ha fatto gli occhi e quelle gambe
ci sapeva fare
chi ti ha dato tutta la dolcezza
ti voleva bene

quando il cielo non bastava
non bastava la brigata
eri solo da incontrare
ma tu ci sei sempre stata

quando si allungava l'ombra
sopra tutta la giornata
eri solo più lontana
ma tu ci sei sempre stata

più ti guardo e più mi meraviglio
e più ti lascio fare
che ti guardo e anche se mi sbaglio
almeno sbaglio bene

il futuro è tutto da vedere
tu lo vedi prima
me lo dici vuoi che mi prepari
e sorridi ancora...

quando il tempo non passava
non passava la nottata
eri solo da incontrare
ma tu ci sei sempre stata

e anche quando si gelava
con la luna già cambiata
eri solo più lontana
ma tu ci sei sempre stata

nemmeno un bacio
che sia stato mai sprecato
nemmeno un gesto così…
nemmeno un bacio
che sia stato regalato
nemmeno un gesto
tanto per
così

Più ti guardo e meno lo capisco
quale giro hai fatto
ora parte tutto un altro giro
e ho già detto tutto

quando il cielo non bastava
non bastava la brigata
eri solo da incontrare
ma tu ci sei sempre stata

quando il tempo non passava
non passava la nottata
eri solo più lontana
ma tu ci sei sempre stata


lunes, 14 de febrero de 2011

Quedará grabado en la memoria y el corazón

Viernes.
Fue el último ensayo, el general... y también fue el día en el que las inseguridades y las malan noticias nacieron. El viernes nos dijeron que la madre de nuestro amigo había ingresado en la UCI, por lo tanto, no podría asitir a la gala. Pero eso no era lo realmente importante, sino que esa fatal noticia hizo que parte de nuestra ilusión cayese: principalmente, nuestro amigo iba a estar sufriendo. Pero intentamos seguir adelante con la gala. Aun con esas, los hechos de que no estuvieran todos presentes, que salieran a luz algunas confesiones de disgusto hacia una actuación y la aparente desorganización, crearon un ambiente que no me agradó nada. Estábamos para ayudar, pero también para disfrutar mientras se ayuda. Eso parecía olvidado, pero claro, es comprensible en esos momentos de agobio.

Sábado.
Fue el cumpleaños de mi madre y tenía que repartir mi tiempo, de modo que me supo mal no poder ir por la mañana a llevar todo al teatro. No había dormido por lo nervios, era de esperar, y me dolía practicamente todo (además me pongo in tanto insoportable cuando estoy nerviosa). De todas formas itenté mostrar lo mejor de mí, y cuando llegaron las 4 de la tarde me fui dirección al teatro. Entré por la puerta de atrás, como artista que era (esa acción tan simple me dio un poco de ánimo), y me encontré con todos mis amigos y con el que había llegado esa misma mañana de Toledo para actuar. No sabía que decirle, pero mostró estar tan dispuesto como siempre, que hice como si nada hubiera pasado. Nos fraccionamos el espacio del camerino, nos reunimos unas cuantas veces para dejar las cosas claras y subimos para ensayar. Solo teníamos una oportunidad, y esa resultó ser considerablemente desastrosa (no tuvimos entera culpa, y es que los encargados del Quijano aportaron más reproches que colaboración). Nuestro amigo vió necesaria una reunión. En su voz se intuía desbordamiento e impotencia que todos notamos, actuando en consecuencia; le dimos ánimos y nos dimos ánimos a nosotros mismos, porque si no disfrutábamos, no haríamos disfrutar al público.
Llegaron las 7:30 y dos nos fuimos a hacia la puerta principal del teatro, viendo que eso parecía el primer día de rebajas: un mogollón de gente apiñada (y aplastada) contra la puerta que esperaba ser abierta. Subidón. Ticamos entradas entre muestras de ánimo y caras conocidas (algunas inesperadas) hasta que llegó la hora de que nos sustituyeran para que pudiéramos empezar a prepararnos.
Llegó el momento... y salimos a escena. Yo me sentí cómoda, quizás en mi salsa, como creo que se sintieron los demás. Nos reíamos entre bambalinas de los trajes que caracterizaban a nuestros pintorescos personajes, pasábamos el guión por última vez y de vez en cuando asomábamos la cabecilla para ver las demás "performances". La gala iba transcurriendo con normalidad, construyendo actuación a actuación el éxito fianl.
A dos salidas por finalidad la gala, tocaba el turno de la planeada salida de la madre de nuestro amigo; en su lugar salió él. Este fue el momento más emotivo y duro de la gala: ví como mi amigo se sinceraba, y a la vez sufría. Salimos con él para que sintiera nuestro apoyo. No sé si le reconfortó, lo que sí sé es que ahí toda la gente que nos había venido a ver se dió cuenta de que con el corazón se consigue la luna*
Al final la gala llegó a su fin y fuimos presentados con orgullo y mucho agradecimiento. El públicó aplaudió, se cerró el telón y tras él, estallaron los gritos de alegría.
Lo habíamos conseguido. Realmente, lo habíamos censeguido.



Después, abrazos, celebración moderada y esperanza de que su madre mejorara.

Pero para acabar de ser sincera, el amargo sabor de boca no desaparece en mí (creo que solo en mí). Me explico: sé que hemos ayudado porque hemos recaudado mucho dinero, más de los esperado, destinada la asociación para la que había preparado la gala. Era nuestro objetivo... y ahí radica mi problema. Yo quería ayudar a las mujeres como la madre de mi amigo, que sufren o han sufrido cáncer de mama, pero sé que las hemos ayudado indirectamente. No me culpéis de cascarrabías o de algo peor, pero el dinero no va a ir por entero a las cosas importantes: puede que no se le dé un total buen uso al resultado de tanto trabajo por conseguirlo, y sé con seguridad que a veces el dinero de esta asociación se destina a actividades no realmente importantes o a ayudar solo a determinadas mujeres. Nunca me pareció bien que la política se entremeta en asuntos tan importantes y, sobre todo, que prevalezca más que la compasión desinteresada.
Sin embargo, como yo digo, un grupo de gente no es solo el que está arriba, y yo considero que he ayudado a las mujeres que forman parte de la asociación que ponen su corazón por ayudar, y a todas las mujeres que son ayudadas (no son todas pero sí muchas). Por eso no deben pagar justos por pecadores y, aunque sé que hubo gente que pagó su entradas por vernos y no para contribuir con la asociación (tendrán sus motivos), han y hemos una buena obra, que es de lo que se trata.
Es posible que no todos estén de acuerdo conmigo (algunos por falta de información) pero soy libre de expresar ese amargor. Pienso que es más eficaz contribuir con el proceso de investigación y olvidarse un poco más de querer darse propaganda a través de galas benéfica a su favor, pero bueno, como dijo mi amigo en una de las obras, "¡qué utopía!" Eso es todo amigos.


Bueno, hoy, que es día de San Valentín, que lo celebren quien crea que el amor se muestra solo un insignificante día al año. Para mí, el día de los enamorados es siempre que sientas ferviente el amor; en mi caso, ¡todos los días! Tanto que, a pasar de no apoyar demasiado las fiestas comerciales, no he podido resistirme en hacer un detallito*