martes, 15 de febrero de 2011

Siempre has estado*

http://www.youtube.com/watch?v=mkah3_PS29g&feature=player_embedded

Più ti guardo e meno lo capisco
da che posto vieni
forse sono stati tanti posti
tutti da straniera

chi ti ha fatto gli occhi e quelle gambe
ci sapeva fare
chi ti ha dato tutta la dolcezza
ti voleva bene

quando il cielo non bastava
non bastava la brigata
eri solo da incontrare
ma tu ci sei sempre stata

quando si allungava l'ombra
sopra tutta la giornata
eri solo più lontana
ma tu ci sei sempre stata

più ti guardo e più mi meraviglio
e più ti lascio fare
che ti guardo e anche se mi sbaglio
almeno sbaglio bene

il futuro è tutto da vedere
tu lo vedi prima
me lo dici vuoi che mi prepari
e sorridi ancora...

quando il tempo non passava
non passava la nottata
eri solo da incontrare
ma tu ci sei sempre stata

e anche quando si gelava
con la luna già cambiata
eri solo più lontana
ma tu ci sei sempre stata

nemmeno un bacio
che sia stato mai sprecato
nemmeno un gesto così…
nemmeno un bacio
che sia stato regalato
nemmeno un gesto
tanto per
così

Più ti guardo e meno lo capisco
quale giro hai fatto
ora parte tutto un altro giro
e ho già detto tutto

quando il cielo non bastava
non bastava la brigata
eri solo da incontrare
ma tu ci sei sempre stata

quando il tempo non passava
non passava la nottata
eri solo più lontana
ma tu ci sei sempre stata


lunes, 14 de febrero de 2011

Quedará grabado en la memoria y el corazón

Viernes.
Fue el último ensayo, el general... y también fue el día en el que las inseguridades y las malan noticias nacieron. El viernes nos dijeron que la madre de nuestro amigo había ingresado en la UCI, por lo tanto, no podría asitir a la gala. Pero eso no era lo realmente importante, sino que esa fatal noticia hizo que parte de nuestra ilusión cayese: principalmente, nuestro amigo iba a estar sufriendo. Pero intentamos seguir adelante con la gala. Aun con esas, los hechos de que no estuvieran todos presentes, que salieran a luz algunas confesiones de disgusto hacia una actuación y la aparente desorganización, crearon un ambiente que no me agradó nada. Estábamos para ayudar, pero también para disfrutar mientras se ayuda. Eso parecía olvidado, pero claro, es comprensible en esos momentos de agobio.

Sábado.
Fue el cumpleaños de mi madre y tenía que repartir mi tiempo, de modo que me supo mal no poder ir por la mañana a llevar todo al teatro. No había dormido por lo nervios, era de esperar, y me dolía practicamente todo (además me pongo in tanto insoportable cuando estoy nerviosa). De todas formas itenté mostrar lo mejor de mí, y cuando llegaron las 4 de la tarde me fui dirección al teatro. Entré por la puerta de atrás, como artista que era (esa acción tan simple me dio un poco de ánimo), y me encontré con todos mis amigos y con el que había llegado esa misma mañana de Toledo para actuar. No sabía que decirle, pero mostró estar tan dispuesto como siempre, que hice como si nada hubiera pasado. Nos fraccionamos el espacio del camerino, nos reunimos unas cuantas veces para dejar las cosas claras y subimos para ensayar. Solo teníamos una oportunidad, y esa resultó ser considerablemente desastrosa (no tuvimos entera culpa, y es que los encargados del Quijano aportaron más reproches que colaboración). Nuestro amigo vió necesaria una reunión. En su voz se intuía desbordamiento e impotencia que todos notamos, actuando en consecuencia; le dimos ánimos y nos dimos ánimos a nosotros mismos, porque si no disfrutábamos, no haríamos disfrutar al público.
Llegaron las 7:30 y dos nos fuimos a hacia la puerta principal del teatro, viendo que eso parecía el primer día de rebajas: un mogollón de gente apiñada (y aplastada) contra la puerta que esperaba ser abierta. Subidón. Ticamos entradas entre muestras de ánimo y caras conocidas (algunas inesperadas) hasta que llegó la hora de que nos sustituyeran para que pudiéramos empezar a prepararnos.
Llegó el momento... y salimos a escena. Yo me sentí cómoda, quizás en mi salsa, como creo que se sintieron los demás. Nos reíamos entre bambalinas de los trajes que caracterizaban a nuestros pintorescos personajes, pasábamos el guión por última vez y de vez en cuando asomábamos la cabecilla para ver las demás "performances". La gala iba transcurriendo con normalidad, construyendo actuación a actuación el éxito fianl.
A dos salidas por finalidad la gala, tocaba el turno de la planeada salida de la madre de nuestro amigo; en su lugar salió él. Este fue el momento más emotivo y duro de la gala: ví como mi amigo se sinceraba, y a la vez sufría. Salimos con él para que sintiera nuestro apoyo. No sé si le reconfortó, lo que sí sé es que ahí toda la gente que nos había venido a ver se dió cuenta de que con el corazón se consigue la luna*
Al final la gala llegó a su fin y fuimos presentados con orgullo y mucho agradecimiento. El públicó aplaudió, se cerró el telón y tras él, estallaron los gritos de alegría.
Lo habíamos conseguido. Realmente, lo habíamos censeguido.



Después, abrazos, celebración moderada y esperanza de que su madre mejorara.

Pero para acabar de ser sincera, el amargo sabor de boca no desaparece en mí (creo que solo en mí). Me explico: sé que hemos ayudado porque hemos recaudado mucho dinero, más de los esperado, destinada la asociación para la que había preparado la gala. Era nuestro objetivo... y ahí radica mi problema. Yo quería ayudar a las mujeres como la madre de mi amigo, que sufren o han sufrido cáncer de mama, pero sé que las hemos ayudado indirectamente. No me culpéis de cascarrabías o de algo peor, pero el dinero no va a ir por entero a las cosas importantes: puede que no se le dé un total buen uso al resultado de tanto trabajo por conseguirlo, y sé con seguridad que a veces el dinero de esta asociación se destina a actividades no realmente importantes o a ayudar solo a determinadas mujeres. Nunca me pareció bien que la política se entremeta en asuntos tan importantes y, sobre todo, que prevalezca más que la compasión desinteresada.
Sin embargo, como yo digo, un grupo de gente no es solo el que está arriba, y yo considero que he ayudado a las mujeres que forman parte de la asociación que ponen su corazón por ayudar, y a todas las mujeres que son ayudadas (no son todas pero sí muchas). Por eso no deben pagar justos por pecadores y, aunque sé que hubo gente que pagó su entradas por vernos y no para contribuir con la asociación (tendrán sus motivos), han y hemos una buena obra, que es de lo que se trata.
Es posible que no todos estén de acuerdo conmigo (algunos por falta de información) pero soy libre de expresar ese amargor. Pienso que es más eficaz contribuir con el proceso de investigación y olvidarse un poco más de querer darse propaganda a través de galas benéfica a su favor, pero bueno, como dijo mi amigo en una de las obras, "¡qué utopía!" Eso es todo amigos.


Bueno, hoy, que es día de San Valentín, que lo celebren quien crea que el amor se muestra solo un insignificante día al año. Para mí, el día de los enamorados es siempre que sientas ferviente el amor; en mi caso, ¡todos los días! Tanto que, a pasar de no apoyar demasiado las fiestas comerciales, no he podido resistirme en hacer un detallito*

lunes, 31 de enero de 2011

Boni Loto (I parte)

Un lugar donde los despojos de la sociedad se reunen para disfrutar de su compartida soledad. Un lugar exótico repleto de gente exótica y de bebidas igualmente exóticas, fruto del ingenio por sobrevivir entre tantos buitres de la macroeconomía. Un lugar para todos y para nadie. Eso es la taberna La Barrancada.
Una chica con más vicios que años, curada a base de escarmientos pero aun lo bastante valiente para decir lo que su tierna mente piensa. Una chica que frecuenta La Barrancada y no pisa la escuela. Una chica singular, con chupa roja y cabello azul eléctrico. Esa es Boni.
Boni sabe cómo comportase en La Barrancada si quiere como mucho que la dejen tranquila. Todo aquel que entra, debe pasar desapercibido, no vaya a ser que lleguen a convertirse en la diana de los dardos de la esquina-sur o en la bola paleada del billar del centro del local. Boni siempre se desliza tal que serpiente entre espaldas tatuadas, sin rozar alguna, hasta llegar al fondo de la barra, cerca de los desaseados aseos donde rauda se puede esconder cuando hay alguna disputa.
De cualquier manera, todos la conocían allí, porque todos y cada se conocían entre ellos; era como un clan en el que sus integrantes nunca darían la cara porel de al lado. Para Boni, tan solo un jóven camarero podía acercarse al concepto de colega.
Pero aquel 29 de enero, día de espesa niebla y pocas esperanzas, no era como otro cualquier 29 de enero. Un hombre delgado y patilargo entraba en La Barrancada. Iba buscando algo, no cabe la menor duda. No se sabe si a algún matón con ganas de liarla, si unas cuantas pocas de la marca Olvidar o si a una chica con el mote de Boni...

miércoles, 26 de enero de 2011

Un diario con sabor

Así se llamaba el extinguido blog que una vez abrí sin preguntarme a mí misma si quería que supiesen de mi día a día, aun así lo hice porque me hacía ilusión, y si algo te hace ilusión es que es una tontería, mas una tontería que tienes que realizar.
Sin embargo, la mayoría de las ilusiones no son demasiado longevas y acaban por terminar olvidadas en tu cajoncito de cosas que empezaste pero no terminaste.
En este caso, puede ser que quisiera recordar esta bonita etapa de mi vida a través de un blog cuya existencia fuera casi insospechada, o también puede ser que quisiera saber como expreso lo que experimento a diario; puede que hubiese una progresión, una madurez, o incluso un cambio radical del que me tuviese que percatar, ¡qué sé yo!
Lo que si está claro es que, si algo no da resultado, borrón y cuenta nueva. Me lo tenía que haber supuesto: nunca he querido que la gente supiera de mí, lo que realmente pienso, y menos todavía, mi vida privada. ¿Por qué esa vez tendría que haber sido diferente?

Pocos saben cómo soy, por muy bien dibujado que tengan su mapa mental sobre mí; pocos sospechan de mi relativo talento, a pesar de que estén convencidos de que no me entero de la misa la media. Todo eso puede ser. Yo hago que me da igual tal ignorancia, y es que tanta opinión gratuita sobre lo que desconocen se lleva mucho hoy en día, sobre todo en los que se piensan que por estar unas horitas juntos o compartir amistades están capacitados para evaluarme. Y yo hago que me da igual, repito; pero debo admitir que algo de rabia entra y se aloja en mi estómago. Como supongo que al igual que muchas personas, no puedo evitar el intentar caerle bien a la mayor gente posible, al menos de una forma pasable. Yo lo intento y si no sale, lo vuelvo a intentar una segunda vez, pero ya sabeis que a veces es inevitable: siempre le vas a caer peor a alguien por muy buena cara que pongas. Entonces tus esfuerzos no se ven recompesados, y sin comerlo ni benerlo, una “supspicious” actitud te planta cara. Vale, yo no te caigo bien y tú, simplemente no me caes, pero desde luego la opción de rebajarse está entre las últimas.
Cuantas cosas se hacen por amor, si la gente supiera…

lunes, 17 de enero de 2011

MÁS QUE PALABRAS

Una mirada y lo demás está de más.

Una mirada intensa pero breve y te callas disculpándote. La dueña de esa escasa mirada apenas me conoce, sin embargo su mirada sabe perfectamente que me muero por ella.
Una mirada que te abre el mundo ante tus ojos. Oh, sus ojos, tema de todos mis sueños, ventanas a la esperanza y ahora luceros que traspasan mi corazón. Ya eres mía.
Una mirada que al fin me llena. Me hace gracia cuando juega y, a pesar de poner "poker-face", su mirada le delata; me derrite la dulzura y perspicacia que refleja y también cuando me hace complice en el momento más insospechado; me encanta cuando al mirarme no me siento solo en este mundo... su mirada me comprende y comparte mis pensamientos. Esa es su mirada, la luz que me guía y esa a la que sigo sin condicionamento.

Una mirada y sabes que hay algo nuevo en tu pareja tan grande que no cabe por su boca. Su mirada te inunda y te confiesa que está embarazada.
Una mirada devastadora. Por esa mirada quisieras haber sido ciego, así no podría encontrarme nunca con la mirada de quien lo sabe todo y poco puede solucionar, un Dios de las miradas… y ahora me apunta a mi. Una mirada más, esta vez cabizbaja aunque con un poco de indiferencia, me sentencia.

Una mirada. Dos miradas. Se cruzan y comparten su lluvia. Su mirada dice “lo sabes” y la mía “ya lo sé”. No queda más remedio que apagarlas y darle paso al abrazo.
Una mirada. Una en todo un día. Eso no se puede soportar. Es como si las reservase por si les llegan a faltar, como si sus miradas apagadas en cualquier momento pudieran estallar en pequeños trozos de cristal.
Una mirada cada vez más opaca, nada parecida a la transparencia de la de antes de… todo. Por favor, ¡enfoca, transmite, prende!
Una mirada y se te rompe el alma. Esa es la de la despedida; la última mirada mezclada entre el amor que resume todo este tiempo y la culpa por no volver a mirarme más.


Esta es la historia de su mirada.
Fue bonito; un día nació en mí, al otro no necesitaba otro sol que me iluminase, y así, me tuvo hipnotizado mucho tiempo a base de miradas que eran todo lo que necesitaba para subsistir, pero un día un choque de miradas infortuitas herió la suya gravemente… nunca se recuperó.
El sueño de su mirada era ver como una personita estrenaba la suya y decirle con su brillo que la amaba. Ese sueño se nubló con su mirada, incapaz ya de contar más historias que las palabras de los cuentos… como siempre me había hecho.

sábado, 8 de enero de 2011

Bienvenidos a mi vida





Do you ever feel like breaking down?
Do you ever feel out of place?
Like somehow you just don't belong
And no one understands you

Do you ever want to run away?
Do you lock yourself in your room?
With the radio on turned up so loud
That no one hears you screaming

No you don't know what it's like
When nothing feels alright
You don't know what it's like
To be like me

To be hurt, to feel lost
To be left out in the dark
To be kicked when you're down
To feel like you've been pushed around
To be on the edge of breaking down
And no one's there to save you
No you don't know what it's like
Welcome to my life

Do you wanna be somebody else?
Are you sick of feeling so left out?
Are you desperate to find something more
Before your life is over?

Are you stuck inside a world you hate?
Are you sick of everyone around?
With their big fake smiles and stupid lies
While deep inside you're bleeding

No you don't know what it's like
When nothing feels alright
You don't know what it's like
To be like me

To be hurt, to feel lost
To be left out in the dark
To be kicked when you're down
To feel like you've been pushed around
To be on the edge of breaking down
And no one's there to save you
No you don't know what it's like
Welcome to my life

No one ever lied straight to your face
And no one ever stabbed you in the back
You might think I'm happy
But I'm not gonna be ok
Everybody always gave you what you wanted
You never had to work
It was always there
You don't know what it's like
What it's like
To be hurt, to feel lost
To be left out in the dark
To be kicked when you're down
To feel like you've been pushed around
To be on the edge of breaking down
And no one's there to save you
No you don't know what it's like (what it's like)

To be hurt
To feel lost
To be left out in the dark
To be kicked
When you're down
To feel like you've been pushed around
To be on the edge of breaking down
And no one's there to save you
No you don't know what it's like
Welcome to my life

Welcome to my life
Welcome to my life

domingo, 19 de diciembre de 2010

Oh extraña Navidad, sueña


No sé si es porque se acercan las Navidades o porque se acercan los 20, pero hay algo en el aire que anuncia una nueva ¿etapa?
Siempre estoy al acecho de ocasiones especiales, sentimientos nuevos o cualquier cosa que brote por primera vez con ilusión; supongo que en estas fechas es más factible que se dé el caso.
Otra vez cenas con la clase, cenas con la familia... árboles azules que te deslumbran, compras de último momento... todo igual. Aparentemente.
Aparentemente nada ha cambiado este año, y aún así, siento que va ha ser totalmente distinto. Es como si el año pasado hubiera sido la despedida de tantas cosas sin haberlo sabido.
¿Qué ha cambiado? ¿Por qué siento que ha cambiado algo? Algo o todo, porque cuando algo cambia, todo es diferente. Y quien me conozca sabrá que lo diferente me llama un tanto la atención, en este caso, la incertidumbre es la que manda.
Supongo que tú vives en un mundo igual que en el que viviste ayer. Similar. Familiar. Conocido.
Sin embargo yo siento como si me hubieran transportado a una realidad paralela, como un sueño. Y todo se vuelve diferente, inusual, desconocido...
¿Habeis sentido eso alguna vez, como si miraras por la ventana y ahi fuera estuviera la misma calle de siempre, las mismas farolas y las mismas tiendas y aún así sintieses algo extraño esa mañana, quizás siniestro? ¡Todo boca abajo, y nadie me ha avisado!
Hoy veo mi mundo desde los ojos de un loco, esos que ven cosas que nosotros no, que imaginan y sientes extrañezas.
Yo sí que estoy extraña, ¿tú no?